Como dice nuestro amigo José Antonio Pastor, cuando accedemos al valle del río Castril, siempre nos quedamos asombrados y se nos tuerce el cuello a la izquierda, a Poniente, para ver los desfiladeros que caen desde la Cabrilla y el Empanadas. Todas las rutas que hemos planteado años atrás, entrando por el valle de Castril, han discurrido por esa margen del río y del barranco del Marfil, aguas arriba del nacimiento. En esta ocasión, nuestras...