Magnifica mañana de domingo. Iniciamos la ruta con una pequeña introdución por parte de Andrés e Isidro de los valores naturales y geológicos del lugar.
Partimos desde la recientemente restaurada Ermita de La Salud. En el paraje de la Ermita de la Salud, tomamos un camino a la derecha frente al área recreativa del paraje. Este camino nos lleva a la Rambla de la Salud, la cual remontamos su curso. Al cabo de unos dos kilómetros desde la salida, nos desviamos por un sendero hacia la izquierda, guiándonos por los hitos de piedras colocados por los senderistas (yo me despisto un poco y nos desviamos de la senda teniendo que retomarla un poco mas arriba). La senda enlaza con un viejo camino utilizado para la repoblación de la zona. Seguimos el camino hasta llegar a una de las pistas principales de la Sierra de Tercia. A partir de aquí tomemos los cruces de caminos siempre a la derecha hasta llegar a la cumbre del Manilla (964 m.), antes pasaremos bajo Cerro del Arcón (929 m.). Desde la cumbre pudimos contemplar unas magnificas vistas de todo el término municipal de Lorca y de otras zonas. Observando el paisaje se pudimos divisar la sierra de Carrascoy, Mar Menor, Cabo Tiñoso, Bahia de Mazarrón, Sierra de la Almenara, Sierra de la Peñarrubia, Sierra de los Filabres (Calar Alto y Tetica Bacares), Sierra Nevada Almeriense, Sierra del Maimón, María y la Muela; Sierra del Gigante, La Sagra, La Guillimona, Las Cabras, Sierra de Pedro Ponce y Sierra Espuña. Sin duda alguna una de las vistas mas privilegiadas de todo el término municipal de Lorca.
Tomamos un pequeño almuerzo para reponer fuerzas tras la larga subida y divisamos un águila real que nos hace pensar que solo con eso ya ha merecido todo el esfuerzo anterior. Nuestros amigos y compañeros Andrés e Isidro nos comentan todo lo relativo a la fauna, flora, geología y geografía de la Sierra por la que discurrimos.
Desde la cima del Manilla, volvemos al camino principal. Giramos a la derecha para descender por una buena pista forestal hacia el paraje del Peralejo, siempre con vistas a Sierra Espuña. El punto de llegada fue el camino asfaltado frente al Cortijo de Chichar, característico por estar rodeado de abundante vegetación arbórea de gran tamaño (pinos y eucaliptos).
El lugar se caracteriza por la presencia de vegetación gipsícola ibérica caracterizada por tomillares. Galerias y matorrales ribereños termomediterráneos. Sabinares de Juniperus phoenicea mesomediterráneos (Hábitat prioritario). Tomillares subrupícolas. La existencia de pastizales subestépicos de gramíneas y anuales. Vegetación casmofítica calcícola mediterránea. Prados calcáreos cársticos o basófilos. Matorrales arborescentes. Encinares mesomediterráneos.
Destaca la presencia de especies de flora protegidas en el ámbito de la Región de Murcia por la Orden de 17 de febrero de 1989. Por su importancia y rareza, todas las comunidades vegetales asociadas a los sustratos rocosos calcáreos y las presentes en los barrancos y ramblas de régimen temporal o semipermanente.
Entre las especies de fauna destaca la presencia de la Tortuga mora (Testudo graeca), especie prioritaria según el Anexo II de la Directiva 92/43/CEE. Destacan las rapaces Búho real (Bubo bubo), Halcón peregrino (Falco peregrinus) y una pareja de águilas reales, incluidas en el Anexo I de la Directiva 79/409 (el águila real no se incluye en el citado anexo. Recientemente se han podido observar algunos ejemplares del Muflón del Atlas o Arruí.
Fdo. Juan José Vilar Abellaneda